Transforma tu cerebro

Según un estudio publicado en la revista British Medical Journal (BMJ), «ciertas funciones del cerebro como la memoria, el razonamiento y la comprensión pueden empezar a deteriorarse a partir de los 45 años de edad». Y para los investigadores de la Academia de Ciencias de China, el síndrome de adicción a Internet puede estar asociado con una
estructura anormal de la sustancia blanca del cerebro, que cambia debido
al ordenador. Pero no solo las máquinas transforman nuestra mente.

En el Hospital General de Massachusetts se ha realizado el primer estudio que documenta cómo ejercitar la meditación puede afectar al cerebro. Según Are Holen, Profesor de Neurociencia en la Universidad de Trondheim, «la meditación transforma el cerebro a largo plazo». En ese sentido van también los experimentos sobre los efectos de la meditación en el cerebro de Herbert Benson
(Universidad de Harvard), pionero en la medicina cuerpo-mente y uno de
los primeros occidentales que incorporó la espiritualidad al ámbito
sanitario.

Un grupo de investigadores de la Universidad de California en Los
Ángeles considera que para mantener el cerebro en buen
estado y libre de enfermedades
hay que meditar, ya que «la práctica de la meditación modifica la estructura física de nuestro
cerebro, permitiendo un mejor funcionamiento y manteniendo un buen
estado de salud
en general». Entre sus beneficios están poder concentrarse mejor y controlar con mayor eficacia las emociones y los niveles de
estrés
. Las personas que
meditan gozan además de un sistema inmunitario reforzado.

En la Universidad de Yale observaron
mediante resonancias magnéticas las áreas del cerebro que se activan
cuando se medita, llegando a la conclusión de que «la
introspección profunda y calculada parece tener efectos claros sobre el
cerebro» ya que quienes «practican con frecuencia la meditación son capaces de «apagar» las áreas del cerebro relacionadas con soñar despierto y las divagaciones». Resulta que «cuanto más deambula el cerebro, menos feliz es la persona» por lo que «la
capacidad de la meditación para ayudar a las personas a mantenerse
concentrado en el momento se ha asociado con el aumento de la felicidad«, además de mejorar las capacidades asociadas al conocimiento. Los investigadores creen que «comprender cómo funciona la meditación ayudará a investigar una serie de enfermedades».

El estudio, que se ha publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences
(PNAS), se realizó a experimentados y novatos en meditación
mientras practicaban tres técnicas diferentes. Según explica El Mundo, los meditadores mostraron un descenso de la actividad en la Red
Neuronal por Defecto
(DMN) en favor de la Red Orientada a las Tareas
(TPN en inglés), la que se pone en marcha cuando se quiere
conseguir un objetivo. Cuando entraba en funcionamiento la DMN
se activaban otras áreas que no entraban en juego en quienes no
meditaban. Este efecto se observó tanto durante la meditación como en los
periodos
de descanso, lo que para los investigadores indica que «las personas que
meditan durante muchos años desarrollan una nueva red neuronal por
defecto
en la que hay una mayor conciencia de uno mismo y del presente y
menos ensoñación
«.

Por su parte, un equipo de investigadores chinos dirigido por Yi-Yuan Tang, de la
Universidad de Tecnología Dalian, en colaboración con el psicólogo de la
UO Michael I. Posner, estudió la técnica IBMT, una adaptación de
la medicina tradicional china realizada en este país. Su conclusión es que meditar mejora la conectividad cerebral, proporcionando un mayor autocontrol; aseguran que dedicar unas once
horas a meditar mediante técnicas para entrenar cuerpo y mente genera
cambios estructurales positivos en la conectividad del cuerpo,
despertando una parte de la mente que ayuda a la persona a regular
su comportamiento para conseguir sus objetivos
. Los resultados han sido publicados en un artículo en PNAS.

Como anuncié en mi post de 9 diciembre 2010 sobre espiritualidad y ciencia: «meditar ya no es cosa de místicos».