Con Rolando Toro, creador del sistema Biodanza, en Madrid (España)

Recientemente se ha emitido en Reporter 21, el espacio de Canal Orbe 21, el programa “La terapia en movimiento“. Se trata de acercamientos que introducen el cuerpo o el movimiento en la terapia y que son diferentes a los espacios de crecimiento personal que incluyen la música, el movimiento o la danza de una manera no terapéutica, que en el reportaje han estado mezclados sin embargo. Biodanza, por ejemplo, no es una terapia, aunque pueda tener efectos terapéuticos. “No sería ético que el facilitador (profesor) haga de terapeuta porque no lo es”, me explica Rodrigo Toro, con quien en la actualidad asisto a clases en uno de sus grupos regulares en Madrid. No está indicada para ninguna enfermedad, por lo tanto (más allá de la extensión de Biodanza Clínica, que se aplica por profesionales en equipos multidisciplinares en determinados contextos) aunque sí es “un generador de salud”. Lejos de ser una técnica “alternativa”, esta pedagogía (como le gustaba llamarla a su creador) nace en un contexto científico, como parte de una investigación universitaria. También la Danza Movimiento Terapia tiene base académica, como se ve en el programa.

Como se pone de manifiesto en el reportaje, el principal objetivo de estas técnicas es “conocerse más, darse cuenta de que la persona puede tener sus propios recursos para mejorar su salud“. Bailar siempre nos aporta beneficios, pero cuando la danza se usa de forma terapéutica “lo que se observa es que hay un cambio” en la persona: “realmente se obtienen resultados positivos, se producen cambios”. De algunas disciplinas de expresión corporal ya escribí en abril de 2013 en este blog, en la entrada “El cuerpo en movimiento“. Lo que aporta incorporar el cuerpo a la terapia es “pasar la barrera de lo verbal y explorarnos de otra manera”, pues “desde lo cognitivo podemos generar un cambio en nuestro movimiento”. Se trata de “tomar conciencia de nuestro cuerpo, de cómo lo podemos utilizar” para obtener beneficios fisiológicos. “La neurociencia avala esta relación cuerpo-mente”.

Como bien dice Rosa María Rodríguez, profesora de la Universidad Europea de Madrid, “a veces, lo verbal es un parapeto tras el cual nos escondemos u ocultamos”. Frente a ello, “cuando uno toma conciencia de la potencia que tiene explorar nuevos patrones de relación a través del movimiento, nuevas maneras de estar en movimiento se da cuenta de lo nutritivo que es escuchar al cuerpo y darle el espacio que merece”. Y es que “todos tenemos un cuerpo”, aunque a veces parece que nos olvidamos. “Es lo primero con lo que nos relacionamos y nos expresamos”, a pesar de que “todavía hay mucho desconocimiento y bastantes resistencias a relacionarnos desde lo corporal”. Comparto aquí algunas de mis apreciaciones:

  • En mi opinión, no se pueden comparar sistema extendidos en todo el mundo desde hace años, como la Danzaterapia, Río Abierto o Biodanza (con escuelas en todos los continentes y más de 80 países del mundo) con técnicas creadas por una sola persona con unos cuantos alumnos, con todo el respeto por estos profesionales y su trabajo. De hecho, el movimiento orgánico ha sido todo un descubrimiento para mi y me vienen a la cabeza también herramientas tan dignas como Danzathe o la “danza interior” de Paz Corrales.
  • Al hilo de lo anterior, he echado en falta que se abordaran técnicas como 5 Ritmos, muy desarrollado en países como Estados Unidos y menos en España, el trabajo de Víctor Orive (VOA) o el Proceso Corporal Integrativo (PCI) de Antonio del Olmo, estos dos últimos solo en nuestro país.
  • En cuanto a la Danza Terapia, he echado de menos también que se entrevistara a Petra Klein, psicóloga y bailarina creadora del sistema, que además vive en Tenerife.

Aunque he probado la mayoría de técnicas que se abordan en el programa, la que más conozco es Biodanza, que practico desde hace años. El sistema ha estado muy bien representado por Rodrigo Toro, hijo de su creador (Rolando Toro Araneda) y por Maite Bernardelle, directora de la Escuela Hispánica de Madrid (España) en la que me he formado como facilitadora (profesora). Creo que sólo ha faltado destacar (no sé si por despiste o por edición posterior) que el objetivo principal del sistema es reforzar la alegría de vivir y mencionar algunas de las investigaciones que se están llevando a acabo en algunas universidades de varios países del mundo, así como la aplicación en Neurociencias. Sí se ha hablado en el plató de esta línea de investigación, que “está aportando mucha información interesante para trabajar en Danza Movimiento Terapia”, donde “en los últimos años se está incorporando la educación psicosomática”. Aunque “en España todavía resulta raro hablar de Danza Movimiento Terapia”, sin duda “esto es imparable”.