El problema de la vivienda en España no son los mileuristas que alquilan una habitación en su casa para sobrevivir como pueden, no. El problema no son tampoco los propietarios que alquilan su vivienda porque necesitan más espacio, porque su situación personal ha cambiado o porque les ha salido trabajo en otra ciudad, no. El problema no son las personas que necesitan el dinero de ese alquiler para comer, pagar la hipoteca o el alquiler de la casa en la que viven ahora.

El problema son los especuladores que se hacen llamar “pequeños propietarios” pretendiendo vivir de las rentas sin trabajar. El problema son las empresas que compran edificios enteros para alquiler vacacional, vaciando los barrios de sus habitantes y de vida. El problema son los buitres que planean por nuestras ciudades, las inmobiliarias que se instalan en los barrios y se pasean haciendo preguntas indiscretas a propietarios e inquilinos para empezar a vaciar las viviendas e inflar los precios de los alquileres.

El problema es que ya no existen alquileres por menos de 500 euros en ciudades como Madrid, donde ganar un sueldo de 1.500 € con contrato en un puesto de trabajo cualificado es casi ciencia ficción. El problema es que hace años entregamos nuestras ciudades y nos fuimos a vivir al extrarradio o a ciudades dormitorio inhabitables para tener una calidad de vida de mierda, vaciando el centro, cuando en otros países cercanos se apoyaba que sus jóvenes habitaran sus ciudades con ayudas para pagar el alquiler a cambio de por ejemplo, pintar o hacer mejoras en el piso. Hablemos alto y claro: el problema de la vivienda en España no son los mileuristas, que somos toda una generación.