Después de una década trabajando en casa, comparto algunas ideas que a mi me han servido. Espero que te ayuden durante la cuarentena por coronavirus:

  1. Quítate el pijama: ello incluye ducharse, cambiarse de calcetines y de ropa interior. No hace falta que te vistas para salir, ponte ropa cómoda de estar por casa. El chándal vale, sí. La comodidad es esencial para trabajar y debería serlo también fuera de casa. Yo descalza pienso mejor, por ejemplo.
  2. Establece una rutina: en los días en que trabajo sin salir de casa, a mi me sirve una estructura tipo ducha – yoga – desayuno – trabajo – comida – trabajo – ocio. Digo yoga pero a veces es sólo estirar el cuerpo o calentar 10 minutos y meditar otros 5 o 10. Cuando tengo tiempo sí hago una rutina de una hora, intento al menos practicar un día del fin de semana y salir a correr otro. En estado de alarma, como ya llevo años practicando fuera de casa, me ayudan los manuales de yoga o libros como “Anatomía para el movimiento” de Blandine Calais-Germain. Si no es tu caso, acude a clases online, hay muchos profesores que están impartiendo yoga en directo por Instagram, por ejemplo. También trato de sentarme a meditar a última hora del día. A veces son 10 minutos, otras media hora, según el día.
  3. Separa trabajo de ocio: establece las horas que dedicas al trabajo y cambia de actividad en los tiempos de descanso. Generalmente, cuando paro a comer selecciono una serie de 20 minutos o media hora o me pongo un capítulo de Friends para relajarme si voy a seguir trabajando en casa varias horas más y no salgo a mediodía a comer fuera o dar un paseo. En estas semanas de cuarentena, a falta de vida social me está ayudando ver un documental después de comer. También he hecho una selección de libros pendientes y de buenas películas, para ver una cada día después de cenar. A falta de vida social, el ocio casero es tan importante como la actividad fuera de casa y es importante organizarlo también. Ello incluye no trabajar los fines de semana o los días que tengas de descanso.
  4. Prepara un espacio para trabajar. Si es posible, utiliza para trabajar un espacio separado del resto de actividades. Es importante que lo ventiles a diario y tener a mano agua o una infusión. Habitualmente, yo trabajo en el despacho. Estas semanas, por las tardes me estoy llevando el ordenador a la mesa del comedor y me pongo en el salón a revisar correos o realizar tareas que no me exigen tanta concentración. Cambiar de espacio me está ayudando a falta de poder salir de casa más que para comprar lo imprescindible cada dos o tres días. También tengo un lugar específico para practicar yoga y meditar que estas semanas estoy usando también para bailar a falta de ejercicio físico al aire libre.