Debate sobre las pseudociencias
Resumo el debate que se ha desatado tras las diversas campañas contra las pseudociencias

Extraigo los comentarios del artículo de El Mundo al respecto.

Yavabien recuerda (muy mal expresado, eso sí) que
«el cambio de paradigma científico (Kuhn) siempre se ha desarrollado a
base de enfrentarse a gente cerrada de su tipología» y pone como ejemplo
el Mindfulness, «una técnica de modificación de conducta bien
establecida científicamente y de primera línea para el tratamiento de la
ansiedad, como técnica de relajación», basada en la meditación, de
origen religioso. También se pregunta si vamos a llegar al punto de que «tengamos que eliminar los estudios de Teología porque no son
ciencia, los de Latín porque ya nadie lo habla, los de Filosofía porque
muchos de sus objetos son razonamientos sin prueba empírica
… Por
cierto, las mal llamadas Ciencias Jurídicas tampoco utilizan el método
científico, ¿las eliminamos?
«, dice. WSmith recuerda
que «Newton, Einstein y Heisenberg sí disponían de esas herramientas
conceptuales porque habían disfrutado de una formación integral» y «el
hecho de que no fueran
filósofos de escuela no quiere decir que no tuvieran una formación
filosófica amplísima. Einstein, por ejemplo, era un lector voraz de
Spinoza». Y frente a quien propone que la «Religión solo debería
impartirse como una rama de historia y la Filosofía reducirse a la
ética»
, argumenta que «la filosofía es mucho más amplia que la ética y
no se puede hacer ética
sin contar, por ejemplo, con un marco antropológico previo. La filosofía
también incluye la lógica, la filosofía del lenguaje, la ontología, la
teoría política y del derecho (la democracia y el capitalismo no cayeron
del cielo) y las ciencias remiten en último término a problemas
filosóficos de los que no se puede ocupar un científico sin formación
filosófica porque carece de las herramientas conceptuales para
afrontarlos».  

Hartiakozu
cree que «no puedes enseñar una creencia como si fuera una ciencia» y
pone como ejemplo «los másters de psicología: cuando empiezan a hablar
de coaching,
mindfullness y todas esas cosas que se comprenden desde las teorías
clásicas cognitivo-conductuales, científicamente comprobadas, y se
venden como si fueran disciplinas aparte que todo el mundo puede
aprender».  

Y por último la intervención de Agridulce: «a mi lo que me preocupa es que con conocimiento empírico que está al
alcance de cualquiera, se pretenda hacer negocio en la universidad. Me
parece poco serio que se anule un postgrado por la crítica de un
hiper-racionalista. Lo que me hace pensar que los autores del postgrado
tenían más interés en cobrar que en divulgar conocimiento«.