Ordena tu casa para ordenar tu vida

Las pasadas Navidades pude leerme por fin “La magia del orden“, el libro de Marie Kondo, conocida como “la japonesa del orden”. Fue terminarlo y poner mi casa patas arriba, como se puede apreciar en la imagen. Y ese es, para mi gusto, uno de los grandes aciertos de la obra. He aquí lo que más me ha gustado:

  • Empieza ahora. No posponer la tarea de organizar tu casa es la receta mágica de este libro. Una vez leído, es casi inevitable no ponerse a ello.
  • Ordena por categorías, no por ubicación. Personalmente llevaba meses con deseo de ordenar en casa y tener un método me ayudó a hacerlo de una manera eficaz.
  • Desecha antes de guardar. Su criterio para elegir lo que te hace feliz (o al menos, ayuda a generar bienestar) me ha resultado realmente útil y me parece valioso tanto para las cosas del hogar como para el resto de aspectos de nuestra vida.

Lo que menos me convence del Método Konmari o, al menos, a mí no me ha resutado:

  1. No me parece práctico vaciar a diario el bolso. Tampoco cambio de bolso cada día así que prefiero colgarlo nada más entrar por la puerta de casa.
  2. En el baño me resulta cómodo tener a mano algunos productos de belleza y aseo sobre la encimera aunque sí, reconozco que no es lo más práctico a la hora de limpiar. En eso estoy de acuerdo con la autora.
  3. No he sido capaz de tomar en las manos objeto por objeto. Aunque sí lo he hecho con la mayoría de las cosas, en algunos casos he ido por bloques. Personalmente no veo el momento en que tenga tiempo de ir foto por foto, por ejemplo, como propone la japonesa, aunque sí he revisado mis álbumes y libros, entre otros objetos.
  4. Sigo sin tener claro cómo propone doblar la ropa y en concreto, los calcetines. Al final he acabado haciendo unas bolitas que no me resultan nada prácticas así que con las camisetas volví al método tradicional, una sobre otra. Sí me parece muy útil el orden dentro del armario, efectivamente da sensación de descarga hacerlo como ella propone.
  5. No veo cómo evitar almacenar la ropa de otro temporada. Me parece ciencia ficción tener todo a mano, como ella sugiere, viviendo en un estudio de 30 metros como es mi caso, a pesar de que Marie insista en que ello es independiente del espacio.