¿Mito o realidad?
En octubre de 2012 me refería en este post a Las “otras” medicinas para abordar el Especial sobre Terapias no convencionales publicado por Muy interesante bajo ese mismo título. En su número 1 de 2014, la revista hablaba de “El mito de las medicinas alternativas” en un artículo cuyo autor, Miguel Ángel Sabadell, asegura que “ninguna de las terapias” incluidas en este gran “saco” de “lo alternativo” ha logrado hasta la fecha superar las pruebas científicas que permiten avalar su eficacia”. 

La medicina alternativa no existe” según Wallace Sampson, profesor emérito de medicina en la Universidad de Stanford director de la Scientific Review of Alternative Medicine, una publicación con revisión por pares dedicada al análisis de las “terapias alternativas” de la que se hace eco magonia en esta entrada. Para el biofísico Félix Goñi, “la medicina alternativa no es medicina”. Los escépticos sostienen que las terapias alternativas no curan y citan 120 terapias de las más conocidas, tanto alternativas como complementarias o naturales, asegurando que “ninguna ha demostrado servir para mejorar la salud de nadie o tener alguna base en la realidad”.

Edzard Ernst criticó en 2005 un informe favorable a la inclusión de terapias alternativas en la Sanidad pública británica encargado por Carlos de Inglaterra. El científico, doctor en medicina, consideraba el estudio “vergonzosamente erróneo y peligroso”. En España, el Informe del Ministerio de Sanidad sobre las Terapias Alternativas del que me hice eco en esta entrada ya las analizó en su momento. Para Sanidad, falta evidencia sobre su efectividad, como escribía yo el 23 de diciembre de 2011 en el citado post.

Hace tiempo sigo el blog de Babog, en el que encuentro entradas tan interesantes como esta sobre Los Productos Ecológicos y Las Terapias Alternativas en una larga lista de “timos” varios. A este respecto me parece interesante también la “crítica a lo alternativo” que realiza Alberto Varela en Red Alternativa e invito a leer su artículo sobre “Psicopatologías de la nueva era y de lo alternativo” publicado en el número 135 de la revista de noviembre-diciembre 2011. ¿Por qué los médicos no frenan el auge de las medicinas alternativas? Es la pregunta que lanza la publicación consalud mientras este debate celebrado en Radio Nacional de España trata de responder a la pregunta de si la medicina alternativa puede ser peligrosa

Los escépticos aplauden iniciativas como la de los estudiantes de medicina de la Universidad de Zaragoza contra las terapias alternativas mientras, ante la proliferación de la Formación Profesional Holística, los profesionales de la naturopatía son blanco de acusaciones por intrusismo y se denuncian abusos como los de una firma española de comercio electrónico que vende por 49 euros “doctorados en medicinas alternativas“.

¿Cuánto de homeópata eres, del uno al diez? es la pregunta que lanza Blanca Usoz en este post en el que muestra un interesante punto de vista que creo que merece tener en consideración: “soy contraria a que los pacientes recurran a medicinas alternativas. Pero no estoy activamente en contra”, reconoce la doctora. “Pienso que en cualquier caso lo van a hacer, y no queda más remedio que contar con ello”. Con este panorama, ¿deberíamos enseñar a los estudiantes de medicina las medicinas alternativas? Es la pregunta que lanzaba British Medical Journal y de la que se hacía eco el Dr. Salvador Casado en su blog

En España un grupo de médicos y psicólogos ofrece información sobre la salud y las terapias alternativas en un blog en el que han realizado una interesante comparativa entre la Medicina Holística y la Medicina Convencional. Te invito a leerlo. La cuestión para mi es: ¿qué lugar les damos en el sistema sanitario? La clave, una vez más, la apunta el doctor Casado con su post “Medicina alternativa o alternativa a la medicina“, en el que sienta las bases de una medicina basada en la salud, en la persona y no en la enfermedad o el paciente.