La inclusión del concepto de “progreso espiritual” junto al de “progreso científico” en la Declaración Universal de los Derechos Humanos es el punto de partida de Déclarons la paix! Una delicia de diálogo entre Stéphane Hessel y el Dalai Lama, en el que el autor de Indignaos habla de “democracia espiritual” mientras el monje budista propone una visión holística de la vida en la que defiende una espiritualidad de la mano de la Neurociencia. Una idea de la que ya escribí en febrero 2012, en la entrada “La trascendencia en el cerebro”. Meditación y ciencia de la mano, una vez más, como ya adelanté en febrero 2012 en este otro artículo. El libro aún no está traducido al español, pero si lees bien en francés te lo recomiendo tanto como La Ola es el mar, la obra de Willigis Jäger que ya abordé en diciembre 2010 al escribir sobre espiritualidad y ciencia en este post.

Dos lecturas que he disfrutado tanto como Anti-Cáncer, una nueva forma de vida, el best-seller internacional escrito por el psiquiatra y neurólogo francés David Servan-Schreiber. Todo un ejemplo de Medicina Integradora que, con rigor y basada en la evidencia científica, aboga por utilizar todos los recursos naturales a nuestro alcance para complementar los tratamientos convencionales contra esta enfermedad.

Respeto y defensa de la medicina convencional junto a una salud cuerpo-mente que también es la base de Cuerpo de Mujer, sabiduría de mujer, una “guía para la salud física y emocional” escrita por la Doctora Christiane Northrup que considero imprescindible en la librería de toda mujer. Otro ejemplo de coherencia, profesionalidad y sensatez en la apuesta por una salud holística que integra los medios de la medicina occidental a nuestro alcance con métodos tradicionales cuya eficacia en la práctica clínica está ya demostrada. También los hombres disfrutarán de su lectura, al menos de los primeros capítulos del libro.

Una obra de consulta como Luna Roja de Miranda Gray, que suelo revisar en cada fase del ciclo menstrual.

Y otra de mis últimas lecturas: Mujeres que corren con los lobos, de Clarissa Pinkola Estés. Todo un clásico que considero la mejor arma de empoderamiento de la mujer. Me lo he leído ya dos veces y para mi es un libro de cabecera que nos ayuda a conectar con nuestra más profunda sabiduría femenina.